El universo
El mundo de CosPrax
CosPrax es un universo épico de mitología cósmica: un planeta viviente, civilizaciones de cristal y una esencia que despierta. Cada disco es un capítulo de esta historia, y la música es su banda sonora.
Un planeta viviente
En el corazón de CosPrax late Zalvyum, un mundo que no es escenario sino criatura: respira, recuerda y reacciona. Quien lo habita no lo conquista, se vincula con él. El universo entero se siente como una construcción energética, una memoria compartida donde cada ser es parte del recuerdo del planeta. Fuerzas ancestrales y civilizaciones avanzadas coexisten en un equilibrio que siempre está a punto de romperse.


Lubraudia — naves de cristal vivo
De la tierra sagrada nacen cristales gigantes que se vuelven naves orgánicas vivas: la Lubraudia. No se compran ni se fabrican; crecen y se vinculan con quien las despierta. Su color y su forma cambian según la esencia de su portador, como si cada una fuera un espejo del alma que la guía.
Las seis etapas del alma
El crecimiento en CosPrax no se mide en poder, sino en alma. Tanto el portador como su Lubraudia evolucionan por seis etapas: Elemental, Progresiva, Compleja, Resonante, Trascendente e Infinita. Cada etapa desbloquea nuevas formas, nuevas conexiones con el mundo y el acceso a lugares que solo un alma madura puede cruzar.


Las Tartas — la esencia hecha moneda
La energía del universo se cristaliza en Tartas: fragmentos con rasgos casi mágicos —de Llama, de Brillo, de Floración, de Valor, de Sabiduría, de Gracia—. No se obtienen saqueando, sino viviendo el mundo: explorando, formando alianzas, ayudando a otras civilizaciones y acumulando conocimiento. La riqueza, aquí, es una forma de sabiduría.
Los Seres y los Sabios
El mundo está poblado por estirpes irrepetibles: los Seres del Norte, entidades de metal y piedra alienígena bajo auroras; los Seres del Centro, gigantes de magma nacidos de tierras volcánicas; los Espíritus del Sur, criaturas de nube que flotan sobre océanos en tormenta; y los Sabios, entidades que manipulan el tiempo y se dividen en múltiples versiones de sí mismas. No se clasifican por género: solo por su esencia.


La amenaza y el primer fuego
Fuerzas externas codician la esencia del planeta: quieren extraerla o destruirla, corrompiendo lo que tocan. Una advertencia ancestral lo resume —el archivo del Pecado del Primer Fuego, guardado en las ruinas de un templo olvidado—: el conocimiento usado sin alma quema a quien lo blande. Defender a Zalvyum no es solo pelear; es no perder la esencia en el intento.
Galería







Visión
El universo se está volviendo un juego
CosPrax nació como música, pero su mundo crece: este universo se está desarrollando también como un juego épico de mitología cósmica, donde despertar tu esencia define el destino de un planeta viviente.